miércoles, 3 de enero de 2024

«Lo que es» no debe ser

Desde que el 2023 se aproximaba a su fecha de caducidad, comencé a notar el uso y abuso de la frase «lo que es». La expresión inaugural se la escuché al coronel de la Policía, Roberto Rivera, pero después comenzó a propagarse con la furia de los megaincendios de Europa y California. Fue cuando sus briznas encendidas alcanzaron el lenguaje de periodistas radiales y televisivos, que a su vez saltaron a la boca de los entrevistados. ¿O fue al revés? Díganme si no han oído estas lindezas de la expresión oral:

«El cuerpo fue trasladado a lo que es el Instituto de Ciencias Forenses». «El individuo utilizó un cuchillo para cometer lo que es un “carjacking”». «El agente le ocupó encima lo que es un revólver calibre .38». «El juez le impuso lo que es un desacato». Elimínenle la frase «lo que es» y díganme si le falta algo a estas oraciones. Pues, si no hace falta, «lo que es» entonces sobra. Y no es una cuestión de argumentar, como diría un chusco, que la frase tampoco hace daño y que es cuestión de que cada cual administre como quiera su saliva.

A esto respondería que, como hablantes, tenemos la responsabilidad social de expresarnos correctamente, que debemos hacer un esfuerzo por simplificar la expresión oral y escrita para así mejorar nuestra comunicación. Y la comunicación es, al fin y al cabo, lo verdaderamente importante de la convivencia humana.